Frecuentemente cuando la gente busca arreglarse un tatuaje sucede que no es un único tatuaje sino un conjunto de trabajos distintos inconexos y/o incoherentes entre sí.
En estos casos el tapado del tatuaje es una importante decisión a tomar, ya que a veces si hay mucha cantidad de tinta antigua es necesario recurrir a grandes cantidades de negro para cubrirlo y una excusa en el tatuaje nuevo para esta gran masa oscura, a no ser que sea del joven estilo “Blackout Tattoo”*, una tendencia muy reciente que consiste en rellenar completamente de negro grandes superficies del cuerpo.
En el caso de mi amigo Primi, venía con la idea clara de que no quería tapar sino arreglar sus viejos tatuajes de la pierna.
La piel de este hombre tiene una aceptación genial a la tinta, la pondría en el ranking de las diez mejores pieles que he tatuado a lo largo de las dos décadas que llevo en el oficio.
Esto es genial cuando tienes que hacer un tatuaje nuevo, sobre piel virgen, pero cuando tienes que tatuar sobre un tatuaje antiguo se vuelve un inconveniente, ya que el anterior tatuador también tuvo esta ventaja, por lo que su tinta tiene mayor presencia y será más difícil de encubrir.
El conjunto de tatuajes que me trajo para arreglar eran unas rosas de distintos colores haciendo media pulsera, con unas pequeñas flores que podían recordar a las de cerezo. Sobre estos elementos un ángel y una catrina, y entre ellos una auténtica pesadilla de cielo con unas nubes y unos rayos de sol naciente que prometían no irse con facilidad.
Comenzamos con la parte de arreglo del tatuaje antiguo. El fondo del cielo tipo sol naciente y las nubes sí había que taparlo, por lo que aproveché ya que tenía una hilera de rosas por el tobillo para subir un par de ellas más y enmascarar la zona de cielo rayado que había en el hueco entre el ángel y la catrina.
En el tema de los arreglos y los cover ups* a menudo hay que hacer sacrificios. Se estudian las formas de abordar un problema y se opta por la mejor opción, que no siempre es perfecta.
Para el resto de pierna que no había que arreglar sino que tapar tenía unas nubes informes y unas franjas anchas muy negras, lo que exigía un tapado* con un color muy saturado*.
Aunque el color oscuro es mejor para tapar tatuajes no deseados, en una composición tan barroca y cargada como la que teníamos entre manos necesitaba un fuerte contraste de colores, por lo que me cuidé de que los tonos de la zona inferior, la de los arreglos, tuvieran una tonalidad media fría, para ocuparme con los tonos más cálidos y claros que pudiera de la zona que tenía que tapar.
De esta forma conseguimos que el espectador se interese más debido al impacto visual y que se acerque a apreciar la escena más detenidamente. Normalmente cuando la gente ve un tatuaje muy cargado a menudo no se para a diferenciar los elementos, necesita que algo le llame la atención.
En una de las muchas pero agradables horas que pasamos tatuando entre risas me dijo que para la zona “nueva” quería calaveras y un reloj. Yo tenía planificado un fondo bastante simple y apenas tenía espacio para intentar integrar un elemento grande que atrajera la atención.
Sabía que introducir elementos nuevos y de diferente temática en la composición no ayudarían a que ésta se leyera con mayor claridad, sino todo lo contrario.
Como de todas formas el tatuaje que estaba arreglando no tenía ni pies ni cabeza estuve dándole vueltas mientras arreglaba el ángel del interior del tobillo… “¿Cómo puedo arreglar este tatuaje y darle un poco de sentido?”
Entonces recordé que me había contado que había sufrido un infarto de bastante magnitud recientemente (Siempre es aconsejable advertir al tatuador de cualquier tipo de dolencia y consultar con el médico si puede tatuarse), así que le pregunté si quería que pusiéramos la hora de su ataque y le pareció bien.
En ese momento todas las piezas encajaron. Un tatuaje suele hacerse impulsivamente en épocas de cambio en nuestra vida o una vez pasada para no olvidarla.
Encontramos una correlación entre los elementos dispuestos y una vez entendido esto buscar un argumento que lo justificara. A veces el significado de un tatuaje surge después de haberlo comenzado. En ocasiones el tatuador puede ayudar a encontrarlo, aunque la idea base debe salir del coleccionista.
Las calaveras, las flores, los ángeles, el reloj con la hora de un infarto… Todo estaba relacionado con la muerte.
Las catrinas son también conocidas como “La Dama del día de los muertos”. Pensé que las rosas que le acompañan y ascienden podían simbolizar la vida que aquel día a aquella hora dejaron escapar, y que su ángel de la guarda lo mantuvo aquí.
Esta figura representa el calor y el sofoco del momento de comenzar a notar que algo no va bien, antes del sudor frío que se siente cuando se entiende que se está a punto de morir.
Incluso la frase que tenía en la rodilla “Nunca caminarás solo” cobró sentido al poder referirse a su ángel de la guarda.
Las personas jóvenes tienen menos probabilidades de sobrevivir a un infarto, y menos aún si proviene de la arteria horta. Una experiencia como esta hace que te des cuenta de lo valioso que es el regalo de la vida.
Ahora cuando Primi vea su pierna, su tatuaje le recordará la suerte de poder estar con su familia y sus seres queridos.
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*(Palabras contenidas en el GLOSARIO)
Me ha encantado vuestro post y me ha sabido a poco pero ya sabeis lo que dice el dicho “si lo bueno es breve es dos veces bueno”. Me gustara volver a leeros de nuevo.
Saludos